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Tipos de Meditación. Parte III Clasificación General de las Formas de Meditación

Discursos

Tipos de Meditación

Parte III
Clasificación General de las Formas de Meditación

La meditación es universal

El proceso de la meditación tiene por objeto comprender y trascender el vasto y variado campo de la experiencia. Cuando a la meditación se la interpreta de esta manera, de inmediato se la ve como algo que no es particular de unos pocos aspirantes. Resulta ser un proceso al que se dedican de alguna manera todos los seres vivientes. El tigre que se propone devorar un cordero al que ha acechado, “medita” sobre el cordero. Y el cordero, una vez que vio al tigre, “medita” sobre el tigre. El pasajero que espera un tren en el andén está “meditando” sobre el tren, y el maquinista, que espera que en la siguiente estación lo releven, está “meditando” sobre la estación. El científico que trabaja sobre un problema sin resolver, “medita” sobre este problema. El paciente que espera tensa y ansiosamente a un médico está “meditando” sobre el médico; y el médico que está esperando que le paguen una cuenta, está “meditando” sobre la cuenta. Cuando un policía trata de atrapar a un ladrón, los dos “meditan”, uno acerca del otro.

Quien se enamora está “meditando” sobre el ser amado, y quién vigila celosamente a un rival está “meditando” sobre el rival. El individuo apesadumbrado, con dolor por la muerte de un amigo está “meditando” sobre el amigo. Alguien que procura vengarse de un enemigo “medita” sobre el enemigo. La persona ensimismada en elegir ropas atractivas para ponérselas está “meditando” sobre sí misma centrándose en su cuerpo, así como la persona que se jacta de sus realizaciones intelectuales o sus realizaciones mentales está “meditando” sobre sí misma como si fuera la mente misma.

La meditación es espiritualmente importante

Todas las formas antedichas de “meditación” son, en un sentido, formas de meditación, pero cuando hablamos de espiritualidad, la palabra meditación se suele reducir a las formas de meditación que resuelven el problema de comprender en forma sistemática, en forma profunda e intensa el tema de la experiencia. En los anteriores ejemplos, la meditación es un resultado de aplicar naturalmente la mente a  objetos que se nos presentan en la vida. En esta aplicación de la mente, el individuo es casi inconsciente del propósito último de la meditación y del proceso meditativo. Sin embargo, en el campo de la espiritualidad, la meditación en las etapas iniciales es al menos consciente y deliberada.

La persona que medita es consciente en forma muy específica  del objetivo último que persigue en la  meditación. No obstante, las formas de meditación características del campo espiritual son continuas con las que se hallan en todo el mundo de la consciencia. Las formas espirituales de la meditación sólo cobran existencia cuando las otras formas generales de meditación llevaron a la persona a cierta crisis o callejón sin salida. Entonces la persona se ve obligada a elegir el objeto de la meditación a la luz de algún ideal espiritual y también debe revisar la manera de meditar a la que tal vez se haya acostumbrado.

La meditación general y la meditación especializada

Hay dos clases de formas de meditación espiritualmente importantes: la meditación general, que consiste en asimilar las Verdades divinas, y la meditación especializada, en la que la mente selecciona algún aspecto definido de la experiencia y se interesa exclusivamente en él. La meditación general extiende, de manera sistemática, de manera intensiva, los procesos de pensamiento ordinario. Esto difiere de las muchas meditaciones pre-espirituales de una persona del mundo, un non-sadhaka , ya que los procesos mentales se dirigen ahora hacia realidades que tienen importancia espiritual, y de esta manera la mente utiliza inteligentemente las exposiciones de las Verdades divinas dadas por aquellos que conocen, sin renunciar a los poderes críticos y fervor inherente por la Verdad.

La meditación especializada es práctica

Por otra parte, las formas especializadas de meditación implican y demandan algo más que una pura aproximación intelectual a la Verdad. En las formas especializadas de meditar, así como en la meditación general, la mente tiene ocasión de comprender intelectualmente el objeto de la meditación. Pero, además, también ayudan a cultivar la disciplina mental, desarrollar aptitudes hasta entonces dormidas, y desarrollar posibilidades latentes de la personalidad. El problema de las formas especializadas de meditación no es teórico, es práctico. Las formas especializadas de meditar son útiles para superar obstáculos específicos en el camino de la iluminación y la Realización; apuntan a controlar la mente, apuntan a trascenderla. Las formas especializadas de meditación se parecen más a los desesperados intentos de una persona que trata de atravesar los muros de una prisión que a una actividad perezosa, ociosa, especulativa, que implica formar opiniones acerca de cuán fuertes son las distintas partes de los muros de la prisión o lo que será visible una vez fuera.

El fin práctico puede prevalecer sobre la verdad formal

En la vida espiritual, aun un sincero error encarado con seriedad puede incluso ser más valioso que la poca entusiasta lealtad a la verdad teórica o formal. El fin práctico debe prevalecer, algunas veces, en las formas especializadas de meditación, aun a costa de la verdad formal y de la verdad  teórica. De manera que, en la meditación, durante la concentración sobre una forma o fórmula en particular, a ninguna otra forma o fórmula se le permitirá tener acceso a la mente, aunque, intrínsecamente, esta otra forma o fórmula tenga la misma o incluso mayor importancia espiritual. Si un aspirante ha estado meditando sobre la forma de un Maestro, tiene que excluir de su mente toda idea acerca de otros Maestros, aunque éstos sean tan perfectos como el primero sobre el cual la persona está meditando. Del mismo modo, pensar intensamente puede ser tan útil para alcanzar la meta como el proceso de poner la mente en blanco.

La función de la meditación en general

Por regla general, no es deseable mezclar las formas especializadas de meditación, aunque teóricamente se las pueda dirigir por igual hacia diferentes aspectos de la Verdad. La tarea de juntar las diferentes facetas de la Verdad y edificar una vista total y completa de la vida se emprende con la meditación general, en la que el pensamiento está en libertad, es amplio, receptivo respecto de todos los aspectos de la Verdad. Esta meditación general tiene su propio valor y su propia justificación. La meditación general es útil antes de las formas especializadas de meditar y también después de practicarlas, pero no puede ocupar el lugar de las formas especializadas de meditación porque éstas formas especializadas  tienen un propósito y una función diferentes.

Ambas formas de meditación son necesarias

Las diferentes formas de meditación especializada son comparables con distintas formas de ejercicio corporal, cada una de las cuales puede tener algún propósito específico. El único objeto del ejercicio muscular es fortalecer los músculos, pero esto no significa que los músculos sean la única parte importante del cuerpo. Todos los tipos de ejercicio son importantes para asegurar la salud general del cuerpo, aunque no sea posible ejercitar todos ellos al mismo tiempo. Sin embargo, las funciones de las diferentes formas especializadas de ejercicio tienen que correlacionarse y regirse a la luz de nuestro conocimiento de la verdadera salud o de un desarrollo  proporcional del cuerpo. Del mismo modo, las funciones de las formas especializadas de meditación han de ser correlacionadas y regidas por el ideal general y completo de la vida. El aspirante construye esto mediante el proceso de la meditación general, del pensamiento irrestricto, el cual nada sabe de leyes, salvo la de encontrar a la Verdad en todos sus aspectos. Así como las formas especializadas de meditación no pueden ser reemplazadas por la meditación general, tampoco la meditación general no puede ser reemplazada por formas especializadas de meditación. Ambas son necesarias y tienen su propio valor.

Las diferentes meditaciones especializadas

Con el solo fin de enumerarlas, las diferentes formas especializadas de meditación pueden clasificarse convenientemente sobre la base de los aspectos de la experiencia que la mente trata de comprender. La experiencia humana, en toda su variedad, se caracteriza enteramente por el aspecto dual entre  sujeto y objeto. Algunas formas de meditación se interesan en los objetos de la experiencia; otras, en el sujeto que experimenta; y otras formas de meditación, en las operaciones mentales implícitas en la interacción del sujeto con el objeto. De esta manera se definen tres clases de meditación.

Nirvana, Nirvikalpa y Sahaj Samadhi

Todas las formas de meditación que el sadhak, el aspirante pudiera adoptar culminan en última instancia en la meta de toda meditación la cual es establecerse en el Sahaj Samadhi o la meditación espontánea del alma espiritualmente perfecta. Sahaj Samadhi tiene dos formas, Nirvana o Absorción y Estado de Nirvikalpa o Divinidad Expresada.

Tabla de Clasificación General de los tipos de meditación

La clasificación general de los tipos de meditación ha sido presentada en la Tabla de Clasificación General que sirve para resumir este capítulo. Entre las diferentes clases de meditación mencionadas en esta Tabla, las diversas formas de meditación que se encuentran antes de convertirse en sadhak ya han sido ilustradas al comienzo de esta Parte. Las diferentes formas de Meditación General serán tratadas en la Parte Cuatro. Las diferentes formas de Meditación Especializada, junto con sus subdivisiones, serán explicadas en cada caso en las Partes Cinco y Seis. El Sahaj Samadhi y sus formas serán explicados en las Partes Siete y Ocho.