<>
Índice

El Todo y la Nada

El Todo y la Nada

X CerrarVolver a meherbaba.es

El Todo y la Nada

Índice

La individualidad infinita afirma la Unidad Indivisible

No hay cabida para la separación en la vastedad del Océano Infinito de la Unidad Indivisible. ¿Cómo puede haber entonces lugar alguno para la individualidad en la indivisibilidad? En el ilimitado e indivisible Océano de la Realidad, cómo puede haber cabida para que cada gota que ha despertado plenamente a la Realidad, proclame individualmente: ¡Yo Soy el Océano!

En el momento en que la gota ha sido incitada a la consciencia, se aísla en una entidad separada y adquiere una individualidad, un falso estado de Yo-Soy. Este ‘yo’ ahora despierto está envuelto en una falsedad que crece con cada paso de su consciencia incrementada, en proporción a su campo de impresiones y expresión. Esta falsedad, que en un principio ayuda a la gota a establecer su individualidad en el Océano indivisible, se convierte en el obstáculo perpetuo que impide a la gota conocerse a sí misma como el Océano. El ‘yo’ tiene que deshacerse de la falsedad antes de poder comprender Quién es en realidad.

Al final del camino, cuando por fin la Meta es alcanzada por la gracia del Maestro Perfecto, esta falsedad es completamente removida y sólo el ‘Yo’ permanece con el supremo conocimiento de Sí Mismo diciendo: “Mi falsedad se ha ido ¡Yo soy Dios!”.

De tal modo, cuando cada gota individual se desprende de su falso conocimiento de ser otra cosa que el Océano, se proclama a sí misma como el Infinito Océano Indivisible. En el instante en que su falsedad, su muy propia falsedad es removida, la gota afirma su Infinita Individualidad. Entonces consciente y continuamente se experimenta a sí misma siendo perenemente sin segundo: el Todopoderoso, Infinito e indivisible Paramatma. Este es el estado de Yo-soy-Dios. Así es como cada Atma, desde el instante en que su consciencia se desprende de la falsedad (es decir, las impresiones) se afirma para siempre como Paramatma, Dios Absoluto.

Es
Tres condiciones