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Meher Baba - La infancia de Baba

Advenimientos Avatáricos

Meher Baba

Parte 1

Es imposible hacerle justicia, en el breve espacio de este capítulo, a la vida y las enseñanzas de Meher Baba. Afortunadamente, no hay por qué preocuparse debido a que los lectores cuentan con abundante material biográfico para elegir, incluyendo la biografía escrita por Bhau Kalchuri, de casi siete mil páginas, titulada Lord Meher.1 Con el fin de hacer una breve reseña se ha dedicado casi el mismo espacio tanto a la vida de Baba y como a Sus enseñanzas, de modo que el lector pueda apreciar ambas cosas.

La infancia de Baba

Merwan Sheriar Irani –Meher Baba– nació el 25 de febrero de 1894 en Poona, Estado de Maharashtra, en la India.2 Su padre fue Sheriar Mundegar Irani y su madre, Shireen.  Ambos eran parsis, de la comunidad de zoroastrianos que huyeron de Irán por ser objeto de persecución religiosa, y se reubicaron en la India. Sheriar era un fervoroso buscador de Dios, quien fue persuadido de abandonar sus años de búsqueda acética después de recibir la orden de Dios de que formara una familia, ya que lograría sus objetivos espirituales por medio de su hijo.3 Poco antes de que Merwan naciera, Shireen soñó con un personaje glorioso que, en una procesión, era contemplado y adorado por decenas de miles de personas. Pocos meses después de nacer Merwan, Shireen tuvo otro sueño en el que una diosa hindú le indicaba que le diera el bebé. Ambos padres supieron que su hijo tendría un glorioso destino espiritual.

La vida familiar de Merwan fue normal, con sus padres, sus cuatro hermanos y una hermana. Era brillante, alegre, encantador y popular entre sus amigos. Le gustaba la escuela y la literatura, y juegos como las bolitas y el cricket. Le interesaba especialmente la poesía de místicos como Hafiz. Dio su examen de ingreso en el Colegio Deccan, de Poona, uno de los más destacados de la India en aquella época. Tuvo su cita con el destino a los diecinueve años de edad, y su vida cambió de manera irrevocable.

Los cinco Maestros Perfectos

La tarea de los cinco Maestros Perfectos vivientes consiste en “develar” al Avatar con el fin de prepararlo para el trabajo de su vida. Este proceso del “develado” dura varios años y exige cambios estructurales del cuerpo físico, del cuerpo sutil y del cuerpo mental del hombre que deberá ejercer sus funciones en los niveles humano y divino. Baba dio a conocer las identidades de los cinco Maestros Perfectos que lo “develaron”. Aunque esta revelación parezca poco importante a primera vista, por el contrario es un extraordinario acontecimiento histórico. Este advenimiento Avatárico señala por primera vez en los registros históricos que el Avatar ha difundido un claro y minucioso conocimiento del proceso en el que se Lo “develó” y del papel que los Maestros Perfectos desempeñan.

De acuerdo con el Plan Divino, los cinco Maestros Perfectos se ubicaron en y alrededor de Poona en la primera parte de este siglo para cumplir su cita con el destino. Los cinco Maestros Perfectos fueron Hazrat Babajan de Poona, Narayan Maharaj de Kedgaon, Tajuddin Baba de Nagpur, Sai Baba de Shirdi, y Upasni Maharaj de Sakori. Todos estos lugares están en el Estado de Maharashtra, en la India, en un radio no mayor a 563 kilómetros de Poona. La proximidad de estos lugares en el proceso de formación del Avatar fue esencial para el intenso trabajo que cada uno de los Maestros Perfectos tuvo que emprender con Él.

El proceso en el que el Avatar fue develado

Hazrat Babajan era una faqir (que había renunciado a todo),  de aproximadamente 120 años de edad en 1913. Había vivido durante años al aire libre en Poona, bajo un árbol neem (margosa o lila india), indiferente a la intemperie e incluso a los ladrones que le sustraían la ropa o las joyas que sus devotos le daban. Era de brillante mirada y rápido y vigoroso andar a pesar de su avanzada edad. Merwan solía pasar en bicicleta junto al árbol neem de Hazrat Babajan en su trayecto hacia el colegio. Un día del mes de mayo de 1913, Merwan pasó por donde estaba Babajan cuando ésta le indicó con un simple movimiento de cabeza que se le acercara. Como por un imán, Merwan se sintió atraído hacia la anciana que lo abrazó y besó como una madre que daba la bienvenida a un hijo que había desaparecido hacía mucho tiempo.

Desde ese momento Merwan perdió todo interés en el mundo exterior, con excepción de que pasaba el tiempo con Babajan. Ésta comenzó el proceso de develar a Merwan y trabajó con él durante varios meses para revelar Su identidad con Dios. Durante este tiempo, la madre de Baba se angustió muchísimo por el comportamiento anormal de su hijo, mientras la gente de la ciudad hacía correr chismes sobre un joven bueno que aparentemente había enloquecido al ser hechizado por una anciana debajo del árbol neem.

Merwan pasaba casi todo Su tiempo con Hazrat Babajan, con unos pocos amigos, o en soledad. Experimentaba la identificación con Dios, pero Su consciencia no estaba aún plenamente integrada. Entonces Merwan viajó a Kedgaon y fue amorosamente recibido por Narayan Maharaj. Posteriormente, y de manera parecida, viajó a Nagpur y fue recibido con mucho amor por Tajuddin Baba. Luego Hazrat Babajan instó al joven Merwan a que fuera a ver a Sai Baba de Shirdi.

Sai Baba le dijo a Merwan una sola palabra, “Parvardigar”, que significa “Dios, el Preservador Todopoderoso”. Antes de despedirse de Merwan, Sai Baba volvió a repetirle dos veces “Parvardigar”. Entonces Merwan fue a ver a Upasni Maharaj.

Upasni Maharaj estaba viviendo en el templo de Kandoba, en Shirdi. Maharaj recogió una piedra y se la arrojó a Merwan con toda su fuerza, golpeándolo, en la frente, en el mismo sitio en el que Babajan Lo había besado. Con esta acción, Maharaj inició el doloroso proceso de integrar la consciencia densa de lo humano con la consciencia de Dios, cuyo acceso Babajan había abierto. Este proceso extremadamente doloroso demandó otros siete años, y Upasni Maharaj desempeñó el papel principal al completar la integración de la consciencia de Merwan. Después de arrojarle la piedra, Upasni Maharaj abrazó a Merwan y besó en la frente de éste la herida que sangraba.

Merwan empezó a comer con más regularidad y a realizar tareas rutinarias. No obstante ello, el proceso de “descender” a la consciencia humana física le exigió golpearse, casi diariamente, la cabeza contra el piso, contra una pared o contra un árbol durante siete años. El mismo Meher Baba describió este dolor desesperante:

La acción de golpear constantemente mi cabeza es lo único que me daba algo de alivio durante mi sufrimiento real que era este “descenso”, lo cual es indescriptible, como dije reiteradas veces. El alivio que yo sentí golpeándome la cabeza contra las piedras es comparable con el que brinda una taza de té fuerte a un hombre común y corriente que es sometido a un esfuerzo abrumador.4

Asimismo, Merwan pasaba muy prolongadas etapas en soledad y también visitaba de vez en cuando a Upasni Maharaj. Y aún así empezó a atraer y reunir amigos que percibían cierta cualidad espiritual en Él. En 1918 se autodenominó por primera vez maestro espiritual. En 1920 sus nuevos discípulos lo llamaban “Meher Baba”, que significa “Padre Compasivo”.

Upasni Maharaj tuvo que trabajar más con Meher Baba, quien vivió con Maharaj desde julio de 1921 hasta enero de 1922. Maharaj completó el proceso de hacer descender a Meher Baba a la consciencia física y de integrar todas las fases de Su consciencia divina y humana. Finalmente terminó el trabajo y, juntando sus manos, Upasni Maharaj lo proclamó: “¡Merwan, tú eres Adi Shakti: ¡la Fuerza Primordial! ¡Tú eres el Avatar: el descenso directo de Dios!”.5

El proceso de develar al Avatar tardó casi nueve años. En el comienzo de Su misión, Meher Baba tenía casi veintiocho años de edad, y era increíblemente vigoroso y fuerte. Bhau Kalchuri lo resume así:

Merwan alcanzó la dicha infinita mediante Babajan, el poder infinito mediante Sai Baba, y el conocimiento  infinito mediante Upasni Maharaj. Narayan Maharaj y Tajuddin Baba también actuaron directamente al introducirlo en la Creación  pero lo hicieron indirectamente al hacerlo descender después de que él Realizó a Dios. Es posible concluir que Narayan Maharaj y Tajuddin Baba hicieron descender a Merwan atravesando los planos mentales y que Sai Baba le hizo atravesar el cuarto plano del poder infinito y de los poderes divinos, atravesando después los tres planos del mundo sutil. Cuando Upasni Maharaj golpeó a Merwan con la piedra en el primer encuentro, esta fue la primera vez en casi dos años que Merwan experimentó una mínima porción de consciencia densa.

Todos los cinco Maestros Perfectos desempeñan un papel directo o indirecto al introducir al Avatar en la Creación, formando un velo de sanskaras vidnyani mediante una combinación de sus personalidades individuales, luego devolviéndole su Consciencia de Dios y haciéndolo volver a funcionar perfectamente en todos los planos y niveles de consciencia. Upasni Maharaj desempeñó el papel más directo al volver a hacerlo funcionar en todos los niveles y planos de la existencia. Durante este contacto de siete años con Upasni Maharaj, Merwan recuperó plenamente su consciencia humana individual siendo simultáneamente consciente de Dios.6
1. Ver cita completa referida al capítulo “El Avatar” en Lord Meher, de Bhau Kalchuri. Además de Lord Meher hay muchos otros libros sobre Meher Baba que pueden conseguirse por medio de Sheriar Books en Myrtle Beach, Carolina del Sur y en Meher Baba Information, Berkeley, y otras librerías.

2. La ciudad de Poona también se escribe ahora como Poona, en consonancia con los cambios adoptados en India después de lograr su independencia de Inglaterra.

3. Ver las páginas 116 a 131 de Lord Meher en las que se describe la extraordinaria búsqueda de Dios por parte de Sheriar, la cual culminó cuando Dios le ordenó que regresara a la sociedad y asumiera una vida en familia porque su hijo estaría destinado a la grandeza espiritual.

4. Lord Meher, 232.

5. Lord Meher, 331.

6. Lord Meher, 312.