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El Avatar - Respuestas históricas a algunos misterios acerca de los Avatares

Advenimientos Avatáricos

El Avatar

Parte 5

Respuestas históricas a algunos misterios acerca de los Avatares

Algunos enigmas históricos aún prevalecen si creemos que los Avatares son realmente el mismo individuo. Aunque varios enigmas de estos serán debatidos en posteriores capítulos, algunos de ellos merecen ser tenidos en cuenta aquí.

Uno de los enigmas tiene que ver con el presunto ateísmo de Buda. Felizmente Baba aclara que Buda no es ateo. Ningún Avatar aseveraría que Dios no existe. Buda hacía hincapié en el sendero que conduce hacia Dios; si uno sigue fielmente el sendero que lleva hacia Dios, llegará inevitablemente a la meta. El problema de la época de Buda era que se intelectualizaba demasiado acerca de Dios, como por ejemplo debatir cuántos ángeles pueden danzar en la punta de un alfiler. El remedio de Buda para esta vacua intelectualización fue el Sendero Óctuple y la sencillez de vida que Él practicaba. El “nirvana” que Buda enfatizaba es un estado inmediatamente anterior a la Realización de Dios, sólo que Buda no lo dijo. 

El segundo enigma refiere a la reencarnación. Meher Baba aclara que el alma debe pasar por millones de encarnaciones en el sendero que conduce hacia Dios. Sin embargo, los Avatares del Oriente Medio (Zoroastro, Jesús y Mahoma) nunca enseñaron la reencarnación, y esta omisión parece irreconciliable con la enseñanza de Baba. Los Avatares del Oriente Medio se abstuvieron de discutir sobre la reencarnación porque creer en la reencarnación no era apropiado para quienes los seguirían en el futuro. En términos técnicos, sólo existe una muerte verdadera y, por ende, una sola vida.

El verdadero objetivo de la vida no es la muerte del ego sino de la mente. Entonces, cuando Mahoma o Zoroastro o Jesús hablaban sobre nacer una vez y morir una vez se referían a la muerte de la mente. La mente nace desde el mismísimo principio; incluso antes del estado de piedra. Este nacimiento es una vez y la muerte de la mente también tiene lugar una vez. Cuando la mente muere, el ego falso se transforma en la Realidad. El ego Real nunca nace y nunca muere. El ego es siempre real pero, debido a la mente, el ego siente y actúa como el “yo” limitado y falso.61

La enseñanza sobre la reencarnación es dada o no dada según lo requieran las necesidades de la Humanidad. El Avatar ha decidido que la Humanidad necesita conocer en esta época la verdad sobre la reencarnación.

El último enigma a mencionar aquí es el de los milagros. Se han atribuido milagros a todos los Avatares, incluso a Meher Baba, pero ningún Avatar, incluyendo a Jesús, dio importancia espiritual a los milagros. El Avatar no quiere que las personas le sigan porque le temen o porque sus poderes ocultos las fascinan. El amor divino es la naturaleza del Avatar y el sendero de regreso a Dios.

Los milagros se asocian fundamentalmente con Jesús. Contrariamente a lo que la gente cree, Jesús no obró milagros para “demostrar” lo que Él era, ni para vencer al escepticismo ni para atraer tantos seguidores como fuera posible. La explicación es asombrosa:

Baba continuó diciendo que si Jesús no hubiera resucitado a los muertos ni hubiera realizado milagros, no habría sido crucificado, y Él quiso ser crucificado. Él realizó los milagros para asegurarse de que lo crucificaran.62

Ninguna actitud podría ser más incorrecta que suponer que el Avatar es, de alguna manera, la víctima pasiva de las fuerzas que lo rodean. Muchos han observado con lástima o con burlas la crucifixión de Jesús, como si Jesús fuera incapaz de auxiliarse. Por el contrario, el Avatar buscó audazmente para Sí Mismo lo peor que los romanos tenían que ofrecerle, para inspirar a Sus seguidores a que vivieran para Dios y, si fuera necesario, para que murieran por Dios.

La atracción hacia Dios por temor o la fascinación con Sus poderes inhibirán nuestra relación con Dios. Baba comenta:

Me han atribuido muchos milagros, pero yo no realizo milagros. No doy importancia a los milagros. Cuando la gente piensa que se obraron milagros, es la fe de esa gente la que lo ha hecho. Realizaré un milagro, y está cerca el tiempo para ese milagro. He dicho que Mi milagro no consistirá en resucitar a los muertos sino en hacer que viva para Dios quien esté muerto para sí mismo. He dicho repetidas veces que no daré la vista a los ciegos sino que los volveré ciegos para con el mundo con el fin de que vean a Dios.63

Quedarán muy decepcionados los que busquen a Meher Baba esperando encontrar un hacedor de milagros. Cómo Él dice, los milagros no tienen importancia, y si nos acercamos a Él esperando milagros o queriendo tomar los milagros como una especie de “prueba” de su Estado Avatárico, entonces nos marcharemos decepcionados. Así Él lo quiere. Él ha venido para despertar a la gente en relación con el amor divino y  la verdad sobre Dios y el significado de la vida.

La mirada de Baba sobre los milagros coincide con la de los otros Avatares. Aunque durante la venida de Mahoma ocurrieron milagros, por supuesto Él los atribuía a Allah o al Arcángel Gabriel, mensajero de Allah. Buda expresó una profunda aversión hacia la realización de milagros, con una excepción: cuando una persona se desapega totalmente del mundo.64

El sufrimiento del Avatar

Aunque el Avatar experimenta conocimiento y poder infinitos, Él inevitablemente también experimenta un sufrimiento inconmensurable. Meher Baba tuvo dos accidentes automovilísticos en los que sufrió la fractura de varios huesos, y sufrió de muchas otras dolencias físicas en varios momentos de su vida. Mahoma fue apedreado y forzado a huir a La Meca, y después fue herido en muchas batallas en las que sus seguidores intervinieron. Jesús fue crucificado; Buda sufrió una vida de renunciamiento y pobreza, incluyendo vivir a la intemperie entre otras cosas. Este sufrimiento no es impuesto al Avatar por acontecimientos aleatorios. Por el contrario, Él asume el sufrimiento como una parte integral de Su trabajo espiritual. Baba comentó:

Yo llevo la carga del Universo, y sufro física, mental y espiritualmente. Mi sufrimiento físico es visto por quienes me rodean. Mi sufrimiento mental es intenso e infinito. En cuanto a mi sufrimiento espiritual, es ad infinitum.65

El sufrimiento es una parte continua de la experiencia del Avatar, pero Él desempeña su papel de manera encantadora, entusiasta y alegre. Como Baba lo expresó: “Cada segundo soy crucificado; pero mi modo de ser, alegre y feliz, me ayuda a soportar el sufrimiento indecible”.66

Los errores intencionales del Avatar

Cada Avatar comete intencionalmente un error importante en Su advenimiento. Por supuesto, este “error” no es resultado de negligencia o incompetencia pues el Avatar es enteramente perfecto. El error es otro toque distintivo, parecido a las apariciones especiales de Alfred Hitchcok en sus propias películas. También se trata de un ejemplo del humor del Avatar. La Murshida Ivy O. Duce resumió así el breve discurso de Baba acerca de las debilidades del Avatar:

Cuando Zoroastro fue atacado por una banda de enemigos mientras estaba orando, arrojó sus abalorios a quien los dirigía, y el hombre se incendió instantáneamente. Esa fue una debilidad. Cuando Sita regresó de Lanka, Rama la reprendió aunque él sabía que ella era pura e inmaculada. Esa fue una debilidad. Cuando Arjuna siguió considerando a Krishna como un compañero sin entablar la batalla en la que tenía que combatir, Krishna le mostró su virat swarup (Forma Universal). Esa fue una debilidad. Buda explicó el nirvana a sus discípulos pero no pudo explicar todo acerca del del nirvikalpa y los estados de más allá del nirvana, como por ejemplo el majzubiyat, el sulukiyat y el qutubiyat, y esa fue una debilidad, pues hoy en día la gente piensa que el Buda consideraba el final del Sendero como una condición cero (tengo una nota sobre esto en Dios Habla). Jesús nunca hubiera gritado en la cruz: “¡Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado!”. Esa fue una debilidad. Mahoma nunca le dijo a la gente que él era Dios sino que sólo era otro hombre y que el Corán provenía del Arcángel Gabriel. Esa fue una debilidad. Baba terminó diciendo: “¡Y Meher Baba ha tenido una debilidad en esta vida pero yo no se las voy a decir hasta dentro de setecientos años!”.67

61. Como se lo cita en How a Master Works, 77.

62. Charles Purdom y Malcolm Schloss, “Tres increíbles semanas con Meher Baba”, The Awakener, editado por Filis Frederick, Tomo II, Nº 3 (1955), 50.

63. Ibidem, citando a Meher Baba.

64. Marie Beuzeville Byles, Footprints of Gautama the Buddha (Wheaton, Illinois, E.U.A.:The Theosophical Publishing House, 1967), 99-100 (de aquí en adelante “Footprints of Gautama the Buddha”).

65. Manija S. Irani, “La carta 63ª de Mani, la hermana de Meher Baba”, Eighty-Two Family Letters (Nueva York: Society for Avatar Meher Baba, 1969), página 2 de la carta (de aquí en adelante “Family Letters”).

66. Lord Meher, 4696.

67. How a Master Works, 441-442.