<>
Índice

El Avatar - El Fuego Divino del Avatar

Advenimientos Avatáricos

El Avatar

Parte 2

El Fuego Divino del Avatar 

Tan colmado de humor como lo está el Avatar, sería incorrecto cualquier retrato de Él  como si se tratara de un hombre “despreocupado” que sólo fuera capaz de reírse de la muerte y tomarla a la ligera. El Avatar es completamente serio acerca de Dios y se dedica a despertar a las personas para que vivan como Dios quiere que vivan. Baba efectúa esta observación:

No ha de haber confusiones sobre el Avatar y los Sadgurus [los seres que Realizaron a Dios y los Maestros Perfectos]. Ellos son como el fuego. Si ustedes tocan el fuego, se quemarán. Si procuran usarlo a distancia, los abrigará, cocerá sus alimentos, les calentará el agua y podrá serles útil en todo sentido.

Lo repito: el Avatar y los Sadgurus son como el fuego. Quienes no pertenecen al círculo deberían ser cautos con el Avatar y los Sadgurus. No han de confundir las pláticas ni el comportamiento externo de éstos. Sai Baba fue un Sadguru, pero ocasionalmente su comportamiento era extraño. Una vez, al ver a un niño desnudo, preguntó: “¿Es un niño o una niña?”. También acostumbraba pedir dinero a quienes venían a verle. Al ver semejante comportamiento por parte de los Sadgurus, la gente dudaba de ellos, los malentendían y los consideraban seres comunes y corrientes. He aquí la perdición de quienes se confunden tanto.

Si a alguien le doy rienda suelta y le permito que haga lo que le guste, por más impropio o inaplicable que parezca desde un punto de vista propio del mundo, lo hago teniendo en vista un objetivo y con una visión que va más allá de lo que la mente puede captar. Puede ser que yo desee que la persona correspondiente lo haga sólo como un pasatiempo o para evitar una situación en particular. Entonces, dando rienda suelta para que la persona desvíe su atención hacia otras cosas, lo único que estoy haciendo es darle un juguete porque sé que, al final, se cansará de ese juguete y lo tirará.

Si el Avatar o un Sadguru desea que sus discípulos renuncien a algo, recurre a uno de dos métodos. Uno consiste en que le arrebata la cosa o hace que se la roben. Otro modo consiste en que le da tanta importancia, que la persona misma se hastía de esa cosa y renuncia a ella.22

Al Avatar no se lo puede categorizar. La mente común y corriente nunca es capaz de comprender plenamente los métodos del Avatar:

Las personas dicen que yo soy el Avatar, pero ¿cómo pueden conocerme cuando aún los rishis y munis no pueden comprenderme? Solamente los Maestros Perfectos me conocen. Yo soy el Antiguo: Zoroastro, Rama, Krishna, Buda, Jesús y Mahoma. ¿Pero cómo sabrán ustedes que yo soy el Adi Purusha (el Poder Supremo)? Son muy pocos los que tienen la suerte de conocerme. Entonces hagan una cosa: Dejen de pensar totalmente en comprenderme. Ámenme, obedézcanme; eso es todo.23 

El Avatar y las religiones

El Avatar dedica una energía tremenda a contrarrestar la hipocresía y las rigurosas ortodoxias de las religiones de Su tiempo y de Su era. En este advenimiento, Meher Baba no se propuso crear una religión. Él nos dice esto:

No pertenezco a ninguna religión. Toda religión me pertenece. Mi propia religión personal es la de mi Ser Antiguo e Infinito, y la religión que enseño a todos es la del Amor a Dios.

Este amor puede ser practicado por cualquier persona, de alta o humilde posición, rica o pobre; y todos de toda casta y todo credo pueden amar a Dios. El Dios único que reside por igual en todos nosotros es accesible a todos por medio del amor. Entonces doy mis bendiciones para que por lo menos algunos de ustedes amen a Dios como Él debe ser amado.24

A los occidentales les resulta difícil comprender que todas las religiones tienen una base común. En Oriente perciben que “Todos los ríos fluyen hacia el mar”, pero  en Occidente perciben que sólo una religión puede ser posiblemente verdadera. Sin embargo, el Avatar mira las religiones desde Su propia perspectiva. Regresamos a Dios como individuos, de manera que el “camino” o el “sendero” hacia Dios debe ser recorrido individualmente. La esencia de las religiones consiste en el fundamental desafío de “Amar a Dios”. En el transcurso del tiempo, los ritos externos, las ceremonias, las prácticas y los dogmas oscurecen la esencia interna de la religión. Toda religión envejece y se anquilosa con el paso del tiempo. Meher Baba lo explica:

Yo cambiaré la historia del mundo entero. Así como Jesús vino para enseñar espiritualidad a una era materialista, de igual manera yo he venido a dar un impulso espiritual al género humano de la actualidad. Siempre existe un tiempo fijado para que esto se produzca, y cuando sea el momento preciso, yo daré a conocer al mundo entero mi verdadera naturaleza.

Los Grandes Maestros de las religiones –Zoroastro, Rama, Krishna, Buda, Jesús y Mahoma– no difieren en sus doctrinas esenciales. Todos estos Profetas vinieron de Dios. Estos Seres Divinos aparecieron en público cuando más se necesitó su auxilio espiritual, cuando la espiritualidad estaba en su punto más bajo y el materialismo era aparentemente victorioso en todas partes. El género humano se estaba acercando rápidamente a ese tiempo.

En la actualidad, el mundo entero está enmarañado en los deseos sensuales, en el prejuicio racial, en el egoísmo y en el culto al dinero. ¡Abandonaron a Dios! Insultaron a la verdadera religión. ¡El hombre busca vida y los sacerdotes le dan piedras! Por lo tanto, Dios debe enviar una vez más, entre los hombres, a su Verdadero Profeta para crear la adoración verdadera y despertar a la gente de su sopor materialista. Yo me limito a seguir de la  misma manera que aquellos primeros Profetas. Esta es mi misión.

Los Profetas sientan las bases de determinadas normas y reglas para ayudar a que las masas se comporten mejor e inclinarlas hacia Dios. Estas normas llegan a ser los preceptos de una religión institucionalizada, pero el espíritu idealista y la fuerza motivadora, que prevalecen durante la vida del Avatar, desaparecen gradualmente después de su muerte. He ahí por qué las organizaciones no pueden explicar en profundidad la verdad espiritual a la gente. Las organizaciones religiosas llegan a parecer departamentos de arqueología que tratan de resucitar el pasado. Por lo tanto, yo no intentaré crear ninguna religión, culto u organización nuevos. Yo rejuveneceré el pensamiento de todas las personas e inculcaré en ellas una comprensión superior de la vida.

Sin embargo, recuerden que la verdad fundamental de todas las religiones es realmente la misma porque todas emanan de la misma fuente: Dios. Pero el Avatar considera los tiempos, las circunstancias y la mentalidad predominante de la gente antes de darse a conocer públicamente. Por lo tanto, Él predica doctrinas que se entienden y se adaptan mejor a tales condiciones.25

La relación de los Avatares con la religión institucionalizada es sencilla y compleja a la vez. Es notoria la sencillez de los mensajes centrales de los Avatares. Zoroastro hizo hincapié en “Buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones”. Buda postuló las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero. Jesús enfatizó dos Mandamientos: amar a Dios y amar a nuestro prójimo. Mahoma subrayó la fe en Allah y la entrega a Él. Estos ideales no son religiones sino lineamientos comunes a todas las religiones.

Al mismo tiempo, existe un aspecto complejo en la relación del Avatar con la religión institucionalizada. El Avatar afronta inevitablemente una fuerte oposición de parte de la comunidad muy religiosa o de la tradición en la que Él nació. El apasionado monoteísmo de Zoroastro enfureció a los sacerdotes que estaban molestos con que amenazara su propio paganismo y politeísmo. La tribu árabe a la que pertenecía Mahoma –la Quraish– lo persiguió obligándolo a emigrar de La Meca a Medina.   

Jesús experimentó en Israel una fuerte oposición de los rabinos. Uno de los discípulos dilectos de Meher Baba efectuó las siguientes observaciones sobre la oposición que existía dentro de la propia comunidad del Avatar:

La ley crea la oposición en la comunidad en la que el Avatar nace. El Avatar gana dominio sobre esta oposición. Es a causa de su extrema compasión por la comunidad caída que él triunfa sobre las fuerzas de esta oposición tratando de aportar a la comunidad el bien espiritual. Es a causa de la ley que la comunidad hace oídos sordos a la silenciosa voz del Avatar. Por este acto de negación, animosidad y agresión contra la personalidad del Avatar, la comunidad se convierte en un sujeto de castigo y sufrimiento, siendo humillada y oprimida por la posteridad.

La comunidad no tiene la culpa. La ley sigue su curso. La ley se sostiene y juega un papel decisivo al manifestar la compasión y la generosidad infinitas del Avatar. Las fuerzas de la compasión y la agresión han estado desde la antigüedad siguiendo con su juego de los opuestos en repetidas crisis de lo material contra lo espiritual.

Por su infinita compasión, cuanto más trata Baba de acercar hacia sí a los de su comunidad, ésta lo interpreta peor y más se alborota contra él. Sus reiterados dichos sobre los hechos son demasiado ilógicos como para ser convincentes. Helos aquí:

“Aquí hay un jovencito que creció como uno más entre nosotros. ¿Qué sabiduría podría brindarnos?”

Esta actitud induce a la comunidad a desafiarlo. Pero debido a la inherente rectitud que existe en todo hombre y al ansia de satisfacer su anhelo de algo superior, un zoroastriano corre en busca de santos y sadhus, faquires y walis, templos y tumbas (santuarios). Apenas se da cuenta del inútil esfuerzo espiritual de estar buscando a tientas. Al alejarse de lo Real, lo que ansía es imitar y esto le parece seductor. Al renunciar al diamante real, da paso al atractivo de piedras que brillan y no valen nada, a las que tributa sus rezos en adoración.

Baba ha decidido nacer en la comunidad zoroastriana. Él es el Avatar de esta era. Debido a la ley en vigencia, la comunidad lo ha estado despreciando con el resentimiento y la agresión que ella mejor conoce.26

La inevitable oposición al Avatar

El Avatar no solamente carga con la oposición de Su propia comunidad religiosa sino también del mundo materialista propiamente dicho. El Avatar viene para entregar un mensaje que la mayoría no quiere escuchar, a saber, que Dios es la única verdad en la vida. El Avatar atrae oposición de la vasta mayoría de la Humanidad, la cual encuentra sentido de vida en las cosas materiales. Su principal foco está en impulsar el movimiento hacia Dios, quien está más allá de todas las religiones.

Aunque la compasión del Avatar por los individuos es ilimitada, Él no tiene expectativas acerca de la degradación de las religiones que inevitablemente ocurre entre Sus visitas a la Creación.

La luz de Zoroastro ha sido extinguida por sus propios seguidores. Suya fue la más alta forma del Sufismo. Si Zoroastro naciera nuevamente en este mundo materialista, encontraría difícil reconocer sus propios principios religiosos en las prácticas presentes de los seguidores de su credo. Lo mismo es cierto para todas las religiones. Los mullas Musulmanes, los pundits Hindúes, los dastoors Zoroastrianos y los sacerdotes Cristianos han mutilado la religión original para sus propios fines egoístas.27

Desde la perspectiva del Avatar, la religión en sí misma puede volverse más un obstáculo que una ayuda para la búsqueda sincera de Dios. “Los sacerdotes establecen ritos y rituales en el nombre de la religión para llenar sus bolsillos y la esencia real de la religión es aniquilada.” 28 Por lo tanto no es sorpresa que el Avatar no se une a una religión establecida sino que trabaja al margen de la ortodoxia religiosa de Su era. La religión en sí misma no es la meta o el sentido de la vida:

La religión es una jaula y las personas que la siguen son aves encerradas en su interior. No tiene ningún sentido dejar la propia religión y adoptar otra. Es como ir de jaula en jaula. El alambre que ata las alas del ave debe ser cortado… Ama a Dios; ya que cuando el Sadguru viene rompe el alambre y libera al ave.29

El Avatar es intransigente en su fría mirada acerca de la religión en general, pero Él rara vez particulariza sobre los individuos en su crítica. Él parece ser capaz de combinar amor por todos los individuos con una severa valoración sobre las limitaciones de la religión organizada:

Con frecuencia las religiones institucionalizadas del mundo no logran expresar la verdadera visión de aquellos que han sido el manantial en el que se inspiró la existencia misma de aquéllas. Los dogmas y credos, los ritos y ceremonias nunca pueden ser la esencia de la verdadera vida espiritual. Cuando la religión se convierte en un mero asunto de ritos y ceremonias de carácter externo, se transforma en una jaula para el alma. Tampoco ayuda mucho cambiar una religión por otra. Es como ir de una jaula a otra. Si la religión no ayuda al hombre a emancipar al alma de la esclavitud espiritual y a realizar a Dios, carece de un propósito útil al que pueda servir. ¡Entonces es hora de que la religión deba dar cabida a Dios!

Por lo tanto, no tengo interés en fundar una nueva religión. El mundo ya está segmentado por numerosas sectas, basadas en dogmas y credos. No he venido a darle al hombre otra jaula sino a impartir al mundo la Verdad ilimitable. Lo que el mundo necesita es despertar, no una mera instrucción verbal; necesita la libertad y la amplitud de la vida divina, no la superficialidad de las formas mecanizadas y pomposas; lo que necesita es amor, no despliegue de poder.30

El amor del Avatar con quienes aman a Dios

Aunque el Avatar evalúa duramente a las religiones, Su trato con cada uno de los fieles puede ser de lo más amoroso. Cuando dio Su bendición al Padre Anthony, director del Colegio Santa Catalina de Siena, de Bombay, Baba efectuó los siguientes comentarios:

Estoy muy complacido con tu trabajo entre los niños indigentes y abandonados. Sirviendo a los abandonados estás sirviendo realmente a Jesucristo, porque Él también fue abandonado por todos, incluso por sus propios apóstoles. La cruz es emblema del abandono. Por eso, servir a los abandonados es servir al Cristo, e indudablemente yo soy él.

Estoy contigo en tu trabajo, pues yo mismo estoy en ti. Habrá dificultades, antipatías y hostil oposición en tu trabajo, pero yo te ayudaré. Tienes mi bendición y mi amor.

La cruz del Cristo es también símbolo del sacrificio. Por eso te digo que debes sacrificar todo tu ser y sumirte sin reservas en el trabajo de ayudar a los niños indigentes. Sacrificándolo todo, tú encontrarás al Todo.31

El Avatar no se halla tanto en contra de la religión como en favor de vivir una vida de sincero y profundo amor a Dios. El Avatar se complace en la medida en que la religión puede inspirar tal vida. Sin embargo, la religión frecuentemente degenera en ceremonias y excusas vacías para que los sacerdotes exploten a la gente.

¿Qué hay de malo en el mundo de hoy y en la India en particular? Estas y otras preguntas conexas están obligadas a surgir en nuestro intelecto, pero las respuestas no son completamente sinceras y directas. El diagnóstico que se da y los remedios que se adoptan han sido, en su totalidad, tendenciosos y unilaterales; toda la situación sigue siendo irremediablemente vaga e indefinida.

El nudo de la cuestión consiste en comprender y reinterpretar correctamente la antigua palabra “religión”. Es muy poca la religiosidad de Occidente, y todas las veces que oímos hablar de ella, está subordinada a la política o, en el mejor de los casos, es una sirvienta de la vida material.

Occidente está sufriendo una sobredosis de religión y, por consiguiente, está ansiando desesperadamente un antídoto material para eso. La religión es, en Occidente, sinónimo de adelanto científico, lo cual se manifiesta de manera destructiva. En Oriente, y particularmente en la India, la religión, en lugar de fundar el Reino de Dios sobre la Tierra, se ha ocultado bajo la apariencia de vulgares ceremonias, groseros rituales y dogmas muertos.

En lugar de generar simientes de paz y plenitud, la religión impulsa, por debajo, el comunalismo, el fanatismo, el nacionalismo y el patriotismo; los cuales se han convertido en sinónimos de liderazgo y grandeza, sufrimiento y santidad. ¡En suma, la religión, como una fuerza viva, se ha vuelto obsoleta! Hoy se necesita con urgencia resucitar la religión, sacarla de sus oscuros y estrechos escondites, y dejar que el espíritu del hombre brille una vez más con su esplendor original.

Lo más práctico del mundo es tener una mentalidad espiritual. No se necesita un lugar o circunstancia especial. No se trata necesariamente de nada fuera de la rutina diaria ordinaria. Nunca es demasiado temprano o demasiado tarde para ser espiritual. Es simplemente una cuestión de tener la actitud mental correcta hacia los valores duraderos, las circunstancias cambiantes y las eventualidades evitables, así como un sentido saludable de lo inevitable.

La espiritualidad no se restringe ni puede ser restringida por nadie ni por nada en ningún tiempo y lugar. La espiritualidad abarca toda la vida y todo el tiempo, se la puede alcanzar fácilmente con servicio desinteresado y amor puro, los cuales no saben de esclavitud ni buscan fronteras. Una potente oleada de espiritualidad está a punto de arrasar al mundo. Mis bendiciones para todos ustedes.32

Como lo explica Baba, la religión institucionalizada puede convertirse en un obstáculo para la búsqueda de la verdad debido a su inevitable tendencia a degenerar en rituales, ceremonias e hipócrita adaptación a valores materialistas. Por otra parte, Baba fue extraordinariamente amoroso con cada uno de los integrantes del clero. El Avatar sabe que millones y millones de almas encuentran sentido y dirección en la religión institucionalizada y estarían perdidas sin ella. Avivar la religión en sí misma también forma parte del impulso espiritual que el Avatar viene a dar a la Creación. Baba dice que Él se propone “juntar todas las religiones y todos los cultos como si fueran cuentas en un collar y revitalizarlas para las necesidades individuales y colectivas”.33 Baba también dijo que aunque las religiones institucionalizadas del mundo se hubiesen secado, el Océano [Dios] haría que los ríos desborden para darles agua.

22. Lord Meher, 2519-2520.
23. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 4016.
24. Lord Meher, 4341.
25. Lord Meher, 1347.
26. Adi K. Irani, “Pensamientos sobre el Avatar Meher Baba”, 11-12. Ver Nota número 10.
27. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 431.
28. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 902.
29. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 915.
30. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 2985.
31. Lord Meher, 5733.
32. Meher Baba como se lo cita en Lord Meher, 3159.
33. Lord Meher, 1554.