Una vez Meher Baba me comunicó con gestos:
“Debes escribir un libro titulado La Nada y el Todo. El Todo y la Nada ya está escrito, y tú hiciste interesante la traducción y la ampliaste con canciones y un comentario. Ahora escribirás La Nada y el Todo. Este es un libro importante. Te daré el diez por ciento del Libro que escribí en 1925 y 1926.”